Estudio de joyería
El taller está en Subachoque, Cundinamarca, dentro de SUMA. Ahí se produce y ahí se enseña, con las mismas herramientas y en las mismas mesas.
Las clases están dirigidas a principiantes, artistas y diseñadores: personas que quieren usar la joyería, o alguno de sus aspectos, como medio de expresión, y personas que buscan vincular el trabajo con el metal a proyectos que ya tienen entre manos.
El trabajo se orienta a explorar la plasticidad del metal, las pátinas, la coloración y lo que los materiales permiten cuando uno los conoce bien.
Formatos
Talleres de un día. Una jornada completa alrededor de la mesa de trabajo. Se entra sin saber nada y se sale con una pieza terminada. Valor por definir.
Cursos trimestrales. Para quien quiere aprender el oficio con continuidad y construir criterio con el tiempo. Valor por definir.
Clases individuales. Acompañamiento uno a uno, ajustado al proyecto de cada quien. Valor por definir.
Te llevas lo que hiciste
Al terminar una clase, la pieza es tuya.
Conviene decirlo con franqueza porque cambia la manera de pensar el gasto: un taller de un día cuesta lo que cuesta una pieza comparable de nuestra vitrina. Por un dinero parecido, alguien puede llevarse una joya hecha por nosotros, o llevarse una hecha con sus propias manos, más una tarde completa dentro de un taller de orfebrería y una idea concreta de cómo funciona el oficio.
La pieza de la vitrina va a tener mejor terminado, porque la hizo alguien que lleva casi dos décadas en esto. La otra la hiciste tú, y aprendiste cómo se hace.
Quién enseña
Sergio Fernández estudió música y joyería, y ha hecho cursos de especialización en diseño biónico, esmaltes, cincelado y engaste. El estudio de la orfebrería prehispánica, en sus aspectos técnicos y simbólicos, atraviesa buena parte de su trabajo.
Ha vivido del oficio cerca de dos décadas, participando en ferias, eventos y exposiciones de arte y artesanía en Colombia y en el exterior. Ha dictado cursos de pátinas y de fundición prehispánica y forja en la Escuela Pamela de la Fuente de Santiago de Chile, en Materia Prima de Bogotá y en Estudio Joya de Buenos Aires.
Sobre enseñar, lo dice él mismo: transmitir el conocimiento aprendido es un placer, un compromiso con los maestros y la tradición del oficio, y un deber con las generaciones que vienen.